lunes, 12 de noviembre de 2007
domingo, 11 de noviembre de 2007
fue el viernes a la noche, sentada en una banqueta de leopardo en la barra de niceto, cuando terminé de entender que este fin de semana no era uno más. me duele el cerebro de tanto pensar. entonces, con un julepe groso pero convencida de lo que voy a hacer, espero que llegue el día de mañana para que esta historia empiece a cambiar. afilé el lápiz, solo espero que el pulso esté firme. wow.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
domingo, 4 de noviembre de 2007
miércoles, 31 de octubre de 2007
lunes, 15 de octubre de 2007
empty spaces
Al tema no está en sentirme sola, sino vacía. No me da miedo estar sola, al menos eso creo por ahora, sino que tengo miedo de quedarme vacía. De sentir hueco, de no tener ni ganas de llorar. Me siento sola, sí, pero no porque no haya gente alrededor (me gusta la soledad ‘física’, para llamarla de algún modo). Me siento sola pero por el vacío. ‘No ubico el rumbo’, lo pensaba anoche arriba del 57 entrando al Luján, con la frente pegada a la ventanilla. Entrábamos por Humberto 1º, y yo pensaba que podría vivir ahí. La Humberto es una calle hermosa, con un boulevard lleno de árboles, ancha y alegre. De noche, está casi vacía pero te dan ganas de caminar por ahí, aunque puede resultar algo desolada. Muchas cosas de esta calle me recuerdan a mi, que a veces me encuentro bonita y radiante mientras que otra soy la misma pero oscura y desolada. Bue, y ancha también, pero solo después de un asado de esos que como en Luján. Porque la disciplina me mantiene angostita, bien a lo Pasaje Amberes.
miércoles, 10 de octubre de 2007
numb
A veces me pregunto dónde tendré el límite. Porque una puede escuchar gente hablando al pedo, pero todo el día ya pasa a ser abuso. Mi sentido común está siendo insultado y cacheteado por una manga de humanos sin fundamentos. Te puedo hacer una lista de cosas que podés hacer con tu boca, pero si no tenés nada útil para decir, mantenela cerrada por favor. ¿Intolerancia? Puede que si. Calculo que el límite debe andar cerca. Hace ya varios días que vengo escuchando historias donde personas, muchas de ellas conocidos por mí en situaciones anteriores, actúan como si no tuvieran opción de usar un poquito la cabeza, como si el peinado se llevara todo y lo dejara hecho rodete. Igual, te pego media vuelta y me voy, con un estilo urbano re cool y me convierto en una lámpara hecha a base de ramas de bambú que decoran el ambiente en forma sublime. El tiempo les pasa al pedo, no hay duda. Se meten a un quirófano para tener las tetas más lindas pero, oh my god, esa cabecita nunca va a funcionar. Por acá escucho mucho sobre Pilates, pero lo que andás necesitando es una buena noche de sexo, se nota a kilómetros de distancia. Pero igual todo bien, sigan en sus pequeños mundos razonando con los codos y opinando sin saber apenas que significa ese término. Hagan todo eso y más, pero lejos mío.
Y claro darling, después te andás preguntando por qué cada vez tenés menos números de teléfono en tu agenda. Sos tan obvia, ¿no te lo dijo tu tan preciado sentido común?
Y claro darling, después te andás preguntando por qué cada vez tenés menos números de teléfono en tu agenda. Sos tan obvia, ¿no te lo dijo tu tan preciado sentido común?
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