martes, 18 de diciembre de 2007

entre otros oficios...

lo gracioso fue que cuando me pidieron que lo explique, tuve que decir: “soy modelo de manos”.

fragmentos de fin de semana

Estaba en mi mundo. Me senté en una silla que parecía llevar mi nombre. Sucedían cosas alrededor pero todo pasaba en otro plano, a otra velocidad. No drugs, just me and my head. A veces parece que el mundo que me rodea va hacia un lugar al que no tengo ganas de ir. Entre todo el bullicio me quedo escuchando mi silencio. Algunas caras conocidas, entre ellas mi amiga a la que yo sigo llamando como en los años de facultad, nunca por su apodo nuevo. Juego a interactuar con el resto un rato, pero me doy cuenta que me genera un esfuerzo, y lo abandono. Se hace de día, todo sigue su curso y yo vuelvo a casa, donde dejé flor de quilombo que me gusta acomodar por la mañana. La noche siguiente sigo siendo la misma, pero en otro contexto: un bar en algún lugar limítrofe de Caballito. Me encuentro con algunas caras conocidas que hacía años no veía, me pido una guiness y brindo, pero no por fin de año y esas cosas que nos hacen levantar las copas en diciembre con más frecuencia. Es un cumpleaños. Ese mundo me resulta, aunque no tan conocido, más familiar, entonces no tengo el problemita de las velocidades, los planos y ese asunto de no entender por qué se ríe toda esa gente alrededor. Menos mal, a veces me doy miedo. Así que me relajo. Me reí un rato, aprendí algunas cosas sobre Tanzania (por ejemplo, que ese país se para cuando Argentina y Brasil juegan un partido de fútbol) y recordé que los que fuimos a ver a Aquelarre esa noche de diciembre (pero en 1998) al Teatro Presidente Alvear éramos un montón. Y caminé desde el Cid hasta casa disfrutando de una fresca noche de verano.
justo tenía que empezar la semana cuando yo la empezaba a pasar bien. u fuck.

domingo, 9 de diciembre de 2007

working class hero

el 8 de diciembre dicen hay que armar el arbolito. pero para mi, solo es el día que se lo llevó a EL...



Life is what happens to you while you're busy making other plans

miércoles, 28 de noviembre de 2007

entonces

take me out tonight
take me anywhere, i don't care, i don't care, i don't care
and in a darkened under-pass
i thought, oh god, my chance has come at last
but then a strange fear gripped me, and i just couldn't ask

domingo, 18 de noviembre de 2007

it's all about the music

‘¿Qué es eso? ¿Una video casetera nueva?’, le pregunté a mi viejo al ver ese nuevo aparato en la mesa del comedor. Era un regalo, pero no recuerdo bien de quién. Estaba envuelto en un papel rosa chicle, tipo afiche. Esto fue hace unos 15 años y como respuesta recibí un: ‘no, es un reproductor de CD’. WOW. ‘Pero no tenemos ningún CD’, respondí absorta. El patrimonio musical de la familia por ese entonces se limitaba a un montón de vinilos que habían quedado en la casa de mi abuela (muchos de ellos se quemaron en un incendio que hubo en el comedor hace unas cuantos años más atrás), y el estante corredizo repleto de casettes, originales y grabados. Actualmente estas cintas siguen vivas, e incluyen un original de Gulp de Los Redondos, El Valle Interior de Almendra y otros tantos grabados, con tapas diseñadas a base de recortes por mi viejo en su juventud. El reproductor de vinilo que teníamos era prestado y su dueño original ya se lo había llevado. Pero claro, ahora teníamos para escuchar CD! Esa tarde nos fuimos con mi papá a una disquería de la calle Corrientes, pero no por el centro sino por la zona de Villa Crespo, y compramos Behind the Sun, de Eric Clapton. Ese fue el punto de partida. El reproductor era un Philips que aún funciona y actualmente está en Luján, en la semi-casa de mis viejos (que no se mudan del todo y actualmente tienen dos residencias), junto al hermoso home theatre que por el momento es el único mobiliario del living. Y como suena, COMO suena. Hace unas horas, y no se por qué, me puse a escuchar Behind the Sun y recordé instantáneamente mis primeros días con un reproductor de CD. Como por esos años yo era una niña sin poder adquisitivo, los CD fueron el nuevo ‘papá/mamá comprame’. Igual yo seguía firme en la cultura del cassette, porque tenía walkman propio. Cuando cumplí los 15 años logré completar mi colección de discos de Los Redondos, de los que habían sacado hasta ese momento. Los demás me los fueron regalando a medida que salieron. Mi mamá me los dejaba en mi cuarto con una notita y cuando yo volvía a casa me encontraba con la gran sorpresa. Con mi primer sueldo me compré Madre en Años Luz en un Musimundo de la calle Florida. El siguiente fue A 18’ del sol. Durante años, para cada evento que amerita obsequios con mi viejo nos regalamos discos, y lo seguimos haciendo. La gracia era vivir en la misma casa, entonces todos los regalos que hacíamos los disfrutábamos por igual. Ahora que está cada vez un poco más cerca el momento de separar las casas y finalmente vivir mis viejos en una y yo en otra, se avecina el gran dilema: la división de discos. ¿Y quién le regaló qué a quién? Uh, el Álbum Blanco se la regalé yo… bah, si lo pienso bien todos los de los Beatles se los regalé yo… Pero los de Los Redondos son todos míos. Con los del Flaco salgo perdiendo mal, también. Y los de King Crimson, uh NO. Otra desventaja. En realidad, me costaría mucho llevarme los discos de esos cajones. Creo que construir una casa para mí incluye rearmar mi discografía, que tendrán como base aquella música que adquirí después por mi cuenta sobre la cual no coincidimos en gusto con mi padre. Y algunos regalos especiales como mi caja de Lennon, la de Almendra y la de Yes. Y el primero de Almendra que me dedicó el Flaco para mi cumpleaños del año pasado. Habrá algunos especiales que se vendrán conmigo, y otros quedarán porque son parte de la casa en la que crecí, son como sus ladrillos conceptuales. Son el tesoro familiar, porque tuve la magnífica suerte de crecer en un hogar donde nadie tiene talento para la ejecución de instrumentos musicales pero somos grandes escuchadores de música. Yo, desde la cuna. Y esa base, se va conmigo a donde sea y seguiré invirtiendo, aún en la era Internet, en mis propios ladrillos conceptuales.

viernes, 16 de noviembre de 2007

si lo vemos de esta manera...

2007 ha sido un buen año... (y esto es solo una porción)





miércoles, 14 de noviembre de 2007

se viene el apocalipsis y yo en zapatillas y sin maquillar

que lo tiró...

lunes, 12 de noviembre de 2007

esto de que los cambios vengan a través de un proceso a mi me pone ASSSSSSI de ansiosa, como mordiéndome el labio inferior y sonándome los pulgares (ambos al mismo tiempo).

domingo, 11 de noviembre de 2007

fue el viernes a la noche, sentada en una banqueta de leopardo en la barra de niceto, cuando terminé de entender que este fin de semana no era uno más. me duele el cerebro de tanto pensar. entonces, con un julepe groso pero convencida de lo que voy a hacer, espero que llegue el día de mañana para que esta historia empiece a cambiar. afilé el lápiz, solo espero que el pulso esté firme. wow.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

burn out

hoy me subí a un taxi y le dije al chofer: 'ochenta por favor'

domingo, 4 de noviembre de 2007

miércoles, 31 de octubre de 2007

lunes, 15 de octubre de 2007

empty spaces

Al tema no está en sentirme sola, sino vacía. No me da miedo estar sola, al menos eso creo por ahora, sino que tengo miedo de quedarme vacía. De sentir hueco, de no tener ni ganas de llorar. Me siento sola, sí, pero no porque no haya gente alrededor (me gusta la soledad ‘física’, para llamarla de algún modo). Me siento sola pero por el vacío. ‘No ubico el rumbo’, lo pensaba anoche arriba del 57 entrando al Luján, con la frente pegada a la ventanilla. Entrábamos por Humberto 1º, y yo pensaba que podría vivir ahí. La Humberto es una calle hermosa, con un boulevard lleno de árboles, ancha y alegre. De noche, está casi vacía pero te dan ganas de caminar por ahí, aunque puede resultar algo desolada. Muchas cosas de esta calle me recuerdan a mi, que a veces me encuentro bonita y radiante mientras que otra soy la misma pero oscura y desolada. Bue, y ancha también, pero solo después de un asado de esos que como en Luján. Porque la disciplina me mantiene angostita, bien a lo Pasaje Amberes.

miércoles, 10 de octubre de 2007

numb

A veces me pregunto dónde tendré el límite. Porque una puede escuchar gente hablando al pedo, pero todo el día ya pasa a ser abuso. Mi sentido común está siendo insultado y cacheteado por una manga de humanos sin fundamentos. Te puedo hacer una lista de cosas que podés hacer con tu boca, pero si no tenés nada útil para decir, mantenela cerrada por favor. ¿Intolerancia? Puede que si. Calculo que el límite debe andar cerca. Hace ya varios días que vengo escuchando historias donde personas, muchas de ellas conocidos por mí en situaciones anteriores, actúan como si no tuvieran opción de usar un poquito la cabeza, como si el peinado se llevara todo y lo dejara hecho rodete. Igual, te pego media vuelta y me voy, con un estilo urbano re cool y me convierto en una lámpara hecha a base de ramas de bambú que decoran el ambiente en forma sublime. El tiempo les pasa al pedo, no hay duda. Se meten a un quirófano para tener las tetas más lindas pero, oh my god, esa cabecita nunca va a funcionar. Por acá escucho mucho sobre Pilates, pero lo que andás necesitando es una buena noche de sexo, se nota a kilómetros de distancia. Pero igual todo bien, sigan en sus pequeños mundos razonando con los codos y opinando sin saber apenas que significa ese término. Hagan todo eso y más, pero lejos mío.

Y claro darling, después te andás preguntando por qué cada vez tenés menos números de teléfono en tu agenda. Sos tan obvia, ¿no te lo dijo tu tan preciado sentido común?

viernes, 28 de septiembre de 2007

happiness is a warm gun

a veces la felicidad se resume a un porrón de Schneider (gentileza de ellos mismos por trabajar en lo que trabajo), un atado de camel y esta room fragante con aroma a coco que me parte la mollera. todo con la spektor de fondo y la tele prendida en nosequé canal. No hice nada de lo que tengo que hacer y debería dormir, pero no, así todo está bien y no me lo quiero perder. but, anyway, I need a fix 'cause I'm going down, darling.

jueves, 27 de septiembre de 2007

recorcholis

Y un día el gol nos dejó. Pero ¿tenía que ser un día de semana a la medianoche cuando yo tenía ganas de llegar para ver al menos algún capítulo de Lost antes de irme a dormir? Tenía que ser así. Últimamente mido mi vida en cuántos capítulos de esta serie voy a poder ver. Soy un triste fracaso social, lo se. La cuestión es que algo reventó dentro de auto y salpicó agua para todos lados. Automáticamente, al ver que salía humo del capot, agarré mi cartera, la bolsa con mis queridas botas violetas (porque con las botas no se jode) y me bajé. Acto seguido, me cubrí como esperando una explosión de película en medio de la avenida Boedo. Pero no, todo el espamento fue por una bendita manguera que no tuvo mejor idea que explotar a mitad de camino, con el auto andando. Lindo cagaso, my dear. En resumen, acomodamos el rodado a empujones a un costado de la calle y nos sentamos a esperar a que la grúa nos venga a salvar. Media hora más tarde (si, algunas veces tengo suerte), cual chapulín colorado el vehículo salvador de sirenas amarillas se aprontó ante nosotros. Con mis botas en la mano (no vaya a ser que el auto se suelte de ahí atrás y yo me quede sin mi calzado violeta) nos subimos a la cabina y continuamos viaje. Y después, ni Lost, ni sexo, ni nada. Que lo parió, mendieta. Que lo parió.

lunes, 17 de septiembre de 2007

domingo, 10.30 a.m.

salgo con A de la panadería y una niña muy feliz se acerca y me da un volante, mientras me dice 'que dios te bendiga'.

L: ¿te das cuenta lo peligroso que es estar despierto un domingo a la mañana?
A: si, te podés encontrar con los flanders

gracias por la risa

la bendición la devuelvo

llamado a la solidaridad

Se necesita con suma urgencia la tercera temporada de Lost, COMPLETA.

A quienes puedan suministrarla, rogamos cumincarse a paloaladeriva@gmail.com.

Desde ya, muchas gracias

martes, 11 de septiembre de 2007

Me desperté pensando en ese primer beso. Cada tanto lo recuerdo y repaso en mi memoria todos sus fragmentos, como tratando de asegurarme que aún sigue ahí. No quiero olvidar ningún detalle, entonces lo busco para asegurarme que aún está, intacto, vivo en mis sentidos. Es como cerrar los ojos y poder evocar la primera vez que me metí al mar y sentí el gusto real del agua salada. Esa sensación que por ser primera es irrepetible. Y me gusta.

viernes, 7 de septiembre de 2007

to need or not to need

Más allá de que tenga muchas necesidades, que a veces apenas puedo entender e identificar, hay ciertas cosas sobre las cuales tengo una certeza: no las necesito. Y estoy bien así, sin ellas. Pero cada tanto, parece que estas no necesidades mías chocan con lo que parecería que ‘es así’, y se convierten en falacias. Supuestamente soy yo que niego el impulso de hacer algo tan convencional como casarme de blanco en una iglesia solo por el hecho de no seguir lo que hace la masa (que minita rebelde viste). Pero no, no es tan complicado. Yo no creo en la iglesia, no necesito de ella. Necesito otras cosas, si, pero eso no. Es muy concreto, pero cuando me quieren convencer de algo y para colmo atribuyen mi negativa a una fuerza superior que se apoderó de mi, me hincha un poquitito las pelotas. Ya hay suficientes cosas complicadas, dejemos lo simple como está.

jueves, 6 de septiembre de 2007

steps

lo que sucedió es que aysa (exaguasargentinas) dio el ok. y yo, la de los pasos chicos, piernas cortas, cautelosa, medio boluda también, me acerqué un poquito más. Igual querida, metele pata con tus pasitos que a mi la ansiedad me pone ASI de compulsiva, y corro el riego de sufrir un ataque, estrolar lo que me queda de cerebro e irme a patinar a lo de tinelli. si, con minúscula.

viernes, 24 de agosto de 2007

friday

Y pensar que el viernes pasado estaba en casa con la gorda comiendo milanesas, haciendo bricolage y mirando programas de chimentos.

jueves, 23 de agosto de 2007

esperarte se convirtió en una constante

some air

Me acomodé en el escritorio como todos los días, con una pierna flexionada y apoyada en ángulo debajo de la otra. Cebé el mismo mate de todos los días, compré comida en la esquina y tomé agua del bidón. Maté la tarde escribiendo, jugé un ta-te-ti con pelotitas de madera y abrí el celular cada dos horas, sistemáticamente. Ninguna novedad, nada interesante, nada que me sorprenda. Fue ahí entonces que tomé el teléfono, llamé a la escuela de danza aérea y sin siquiera titubear dije ‘llamo para anotarme en la clase de los miércoles’. Ok, decime tu nombre y la semana que viene empezás.
Entonces voy a volver a volar, pero sin las telas. Tal como soñaba hacer cuando era chica. Despegarme del suelo y ver si desde ahí veo algún lugar donde pueda encajar.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Eran casi las once de la noche y salimos corriendo en busca de un video club abierto para alquilar el primer dvd de la segunda temporada de Lost, sino posta que no dormíamos.

Sin dudas esto ingresa a mi top five de urgencias bizarras.

jueves, 9 de agosto de 2007

mas bien

El ensayo de hoy fue perfecto. Y acá estoy, disfrutándolo. Es que es el escenario, mi complemento. El resto de mi yo que a veces no se por donde anda. Hace días que pienso en como este curso empezó a poner las cosas en un lugar más adecuado. Como cuando acomodás en adorno nuevo y te das cuenta que está hecho para ese estante. Menos mal que esa noche me la encontré a morita en el recital de Bochatón. Menos mal que ese sábado no dudé quince minuto más y llegué a tiempo a anotarme, última en la lista. Menos mal que la clase empezaba a la ocho y podía llegar tranquila. Menos mal. Menos mal. (Un sorbo de té). Menos mal. Y te lo digo así, con un sinfín de pañuelitos descartables en mis bolsillos y una taza de cachamai junto a mi mano. Y pensá que ayer me sentía tan fea. Menos mal que el sábado ensayo de nuevo. El día de mañana dejó de preocuparme. Menos mal, un mal menos.
p r o m i s c u a
próximamente...

lunes, 6 de agosto de 2007

uy, que mal humor que tengo esta semana. pero que mal humor. el seño todo fruncido. ufa. no soporto esta cosa de que mi humor se apodere de mi cuerpo. asique, ahora voy y me cago de risa. tomá.
ah, pero antes voy a ir a pegarle a mi vecino, que hoy, con cara de te estoy elogiando me dijo 'ay, estás mas gorda'. sin palabras. o mejor dicho, con palabras, pero irreproducibles.

viernes, 3 de agosto de 2007

esto no estaba en mis planes...

me salió una cana...

y se nota

martes, 31 de julio de 2007

ritual

Llega la noche y cuando cae el silencio sé que también llega mi precioso tiempo para poder dormir. Precioso por lo poco. Pero me hago un te y prendo un cigarrillo. Juego un rato con las imágenes que llegan a mi cabeza como aprovechando la ausencia de distracciones y el aroma a incienso. Los acordes de pj se esfuman en el aire. Cierro la agenda porque las cosas pendientes me acusan. Pero me siento bien. Aunque esta calma me da miedo. Pienso que es sólo porque mi destino está tomando carrera para pegarme un buen golpe en la nuca. Igual disfruto, quizá esta vez lo esquive, quién dice.

Hoy por casualidad pasé delante de un espejo y me vi las tetas grandes. Creo que me voy a poner esta remera más seguido.

lunes, 30 de julio de 2007

salen las letras al azar

Es esta necesidad de que algo me haga temblar las manos. De que la adrenalina corra. Es el escenario, mi espacio. Me da miedo, me da ganas, me da. Soy piel, no hay molde. Puedo sentir el piso a pesar de las zapatillas, y no está frío. Los aromas son memoria. Los poros captan, escuchan, beben. Ahí está la isla. Creo que la veo. Soy materia en el agua, sin salvavidas, a pura brazada. Ahí está la isla, creo que la veo. Me sumerjo, vuelvo a la superficie, respiro. Que no se pierda, la isla. Sigue ahí. Entonces nado.

lunes, 23 de julio de 2007

i'm in the mood for him...


viernes, 20 de julio de 2007

No se en qué momento me volví abúlica a las cosas que se celebran en masa

viernes, 6 de julio de 2007

no se si significa algo, pero de los souvenirs que cada tanto me llevo del trabajo esta vez me tocó un combo compuesto por una Playboy, la revista de Elgorumet.com y una caja de Prime.

bienvenido fin de semana largo...

miércoles, 4 de julio de 2007

básicamente, lo que sucede es que me cuelgo. un ¿talento? que me acompaña cual sombra.

domingo, 29 de abril de 2007

panic

No entiendo como funciona esto del miedito (porque no merece llamarse miedo). O sea, soy capaz de subirme a una grúa agarrada a un arnés y saltar 40 metros en caída libre pero me tengo que ir a sacar una muela y estoy tremendamente caga en las patas.

viernes, 20 de abril de 2007

years...

25 abriles, un día 19. Golpean la puerta, una vez más. Me piden que cumpla, y los dejo pasar. Así somos, los años y yo. Una vez cada 12 meses cumplimos, medimos cuando hay since birth hasta acá, nos tomamos una cerveza que la compartimos con la familia y los amigos y coronamos el encuentro con una torta. Un año más se queda adentro. De golpe y porrazo soy mas larga de vida, es como si creciera un centímetro. Son medidas. Para mi van 25 cumplidos, con mucho por cumplir. Porque a mis sueños ya no los van a correr los años, porque no da andar apurada por esta historia.
Hace unos meses mi bisabuela, la eterna Cecilia, me demostró que eso de que ‘todo llega’ es más que una frese hecha que odio escuchar. A los 95 años le salió la jubilación y por primera vez en su vida va a tener su propia plata. Y la primera vez que cobró, repartió la plata entre sus bisnietos. Y allí están, los años que cumplieron con ella. Y yo ahora los cumplí.

viernes, 13 de abril de 2007

oh.. oh..

Nunca pensé que me iba a comprar un libro denominado de autoayuda. En mi descargo puedo decir que fue recomendado casi como material de estudio. Igual me da escalofríos.

martes, 10 de abril de 2007

You shut your mouth
How can you say
I go about things the wrong way?
I am human and I need to be loved
Just like everybody else does

lunes, 9 de abril de 2007

santa. semana.

combi. autopista. sahumerios. mármol. cripta. turismo. 1800. vino pequeño. pasto. adoquines. reposera. mate. taki. radio con perilla. aspen. calles oscuras. silencio. sin tv. sin pc. siesta a las 10 de la noche. picada. té de canela. mesada negra. pomelo. cerveza. tabaco. el cenicero con la vaca. sueño. lágrimas en la almohada. amanecer cerca del pasto. teros y carpinteros. fideos. empanada gallega. abuelas. padres. amiga. el programa. hacer nada. bares. luján. bingo. otra mañana. angustia. asado. risa. aire. mucho aire. mucho más aire. vuelta. liniers. conejo de pascua. caballito. bingo. casa.

miércoles, 4 de abril de 2007

cry, cry baby

Anoche, una vez más, me dormí llorando. A veces pienso que si duermo pasará más rápido, pero cuando me despierto es peor. Los ojos hinchados, la boca seca. Me levanté, preparé el mate y lloré un poco más. Trabajé y escuché la radio. Salí para la oficina y también lloré. Tengo esperanza de agotar este caudal de lágrimas de una vez.
Esta noche empiezo de nuevo, después de unos meses veraniegos sin instrucción actoral. Busco mi nueva versión, salté de camino pero no se bien a dónde estoy por caer. Tenía un poco de miedo, pero cuando el sábado la señora que me anotó y aseguro mi cupo en el curso me dijo ‘llegaste justo, sos la última que inscribo’, tuve la sensación de que quizá esto es para mi. Porque las casualidades no existirán, pero prefiero pensar que son las causalidades que desconocemos.

lunes, 26 de marzo de 2007

Me gusta esto de estar un lunes en Punta del Este, comerme un chivito al pan en un bar en la playa y pulular por las calles sacando fotos. La verdad es que está bueno, si si. Solo de esta forma me puedo recuperar de tres días casi sin dormir. Ufff ya no estoy para estos trotes...

miércoles, 21 de marzo de 2007

weeds

No es la primera vez que alguien me dice ‘yo me fumaría un porro con vos’. No entiendo cual es el atractivo de fumarse un porro conmigo pero en épocas de crisis como esta puedo ofrecer este servicio por una módica suma.

lunes, 19 de marzo de 2007

is there anybody out there?

No podía estar nublado, entonces las estrellas salieron a hacer su show. Primero refunfuñé porque veía muy de costado, cuando se apagó la luz y sonó el primer acorde no pude hacer otra cosa que llorar. Llorar bien, porque ese sonido me atravesaba en el medio del pecho y el estallido rebalsaba la piel. So ya, thought ya, might like to go to the show, fueron las primeras palabras. Una canción, unos acordes que de pronto te recuerdan lo viva que estás, ahí parada, con la mirada llena de chispas. La necesidad de encerrar cada segundo en los poros, para que al cerrar los ojos lo pueda volver a vivir. Porque todo pasaba ahí. El cerdo rosa volando por el aire regado de partículas que brillaban a la luz de los reflectores. Un intervalo y un pancho, como si fuera un domingo cualquiera en la cancha. Entonces después el lado oscuro de la luna se vio, y el prisma descompuso la luz en mi rostro cuando llegó el eclipse. Y ya en la madrugada, el fuego hizo su última aparición, bring the boys back home, y el final nos llegó, confortably numb, by gilmour/waters, que pese a ellos mismos en cada acorde se abrazan en el aire.

jueves, 15 de marzo de 2007

tarde, de jueves

No se que me pasa con las palabras. Será eso de que todos los días escribo sin parar pero en el fondo no digo nada. Entonces cuando escribo por placer, escatimo. Porque todo lo que se me escapa se parece al pesimismo. ¿Qué quiero ahora? Un termo de mate y una pila de revistas (hoy no tengo humor de libro). Puede ser en mi sillón o a la sombra de una parra (cantando una canción que dice que uno solo conserva lo que no amarra). Que sea con los pies descalzos. Y también quiero música, mucha de mi música, esa que me da piel de gallina y me arranca sonrisas a arañazos. Quiero comer sándwiches de jamón crudo y queso, sin que me engorde (tanto) y no tener que poner esta cara de póquer, impecable aunque sin maquillar. Creo que mi capacidad de convivencia venció, tendría que comprar otra y que esta vez tenga un vencimiento más largo. Como el casancream. Eso quiero, casancream con lays. Quiero hacer un collage y ensayar y colgarme de las telas de colores de ese bonito galpón de villa crespo. Quiero caminar por mi barrio a horas no habituales para mí y tomar el colectivo que va cuando todos vuelven. Ampliar mi caja de cartas, porque ya nadie escribe de puño y letra por estos días. (Que maldición edesur que me dejás sin luz mientras estoy escribiendo). Quiero anécdotas como la del viernes, con la gorda echadas en jano recordando y cumpliendo el viejo sueño de abandonar san carlos y mudar esas jornadas a un departamento. Que suerte que tengo amigas que me comparten porciones de sueños. También quiero escuchar por los pasillos del subte que alguien silba post-crucifixión, como hoy al medio día pero muchas veces. Quiero reírme hasta que me duelan los pómulos y que el viento me enrede el pelo. Y aflojar esta mueca, carita de circunstancia y vocecita correcta. Este molde me aprieta, las formas me son ajenas.

viernes, 9 de marzo de 2007

the day after

Acrobacia – clase 1 – el día después

Descubrí que tengo un montón de músculos que utilizo para realizar actividades tan cotidianas como sacar las monedas del bolsillo, atarme los cordones o estirarme para alcanzar un mate.

Me duele hasta la imaginación… recorcholis

miércoles, 7 de marzo de 2007

entonces salí de trabajar y me fui a cortar el pelo
una de las armas femeninas más primitivas para enfrentar una crisis interna

creo que la semana que viene voy y me tiño

jueves, 1 de marzo de 2007

de golpe...
me invadió el silencio

jueves, 15 de febrero de 2007

sleepless in b.a.

Tenía sueño, pero tanía ganas de conversar, de compartir una charla de cosas ‘no fácticas’. Pero me abrazaste y cerraste los ojos. No hablaste más y te quedaste dormido. Yo abrí mi libro y me puse a leer.

Creo que la lectura es mi alcoholismo. Leo para huir de la realidad.

miércoles, 14 de febrero de 2007

all you need is love... du duru dudu

Cada vez estoy más reacia. Lo reconozco. Tanto que no quiero ni ponerme a hacer un análisis sobre san valentín y toda esta historieta de los enamorados. Supongo que soy de las que elige amar de otra manera, sin el prototipo de una publicidad de Tofi. Al fin y al cabo es lo mismo, solo que de afuera se ve distinto. Entonces no voy a salir a flamear la bandera de turno, simplemente porque no me sale. Lo más convencional que hago es pegar entradas de cine en la agenda y anotar en ella las cosas que hago, simplemente como un registro de mi vida que mi cabeza sola no puede archivar. Cuelgo fotos por todos lados y guardo boletos, entradas de recitales, chapitas de gaseosa y papeles de regalo. En mi pasado tengo besos interminables en el banco de una plaza, paseos a la orilla del mar y charlas telefónicas de medianoche con algún que otro ‘corta vos primero’ incluido. Pero esto del díadelosenamorados no es mi estilo, para que voy a mentir. Nunca pude compatibilizar al amor con los estereotipos.

lunes, 12 de febrero de 2007

lunes otra vez

La semana empieza a las 6 y media de la mañana, con sobredosis de mate e información. Y eso que todavía no salí de casa. Ouch.
Estoy trazando un mega-plan en mi cabeza para hacer de esta una semana productiva. Porque lo que vienen siendo las anteriores… mamita.
Igual el finde tuvo sus puntos a favor. Salvando los episodios de mal humor que me invaden cada vez más seguido, el asado me sienta bien. Y que A comparta la tarde conmigo en mi casa resultó agradable. Además, el domingo me compré un disco de Bochatón que adentro de la cajita me trajo el cd repetido, por partida doble. Lo lindo es que lo puedo regalar, original original, oh yeah.
Hoy tengo humor para ponerme un jean y una remera amarilla. Podría hacerme dos colitas, o ir a la peluquería y arreglarme este corte de pelo ya crecido. También podría ir a la cocina y prepararme un tostado de jamón y queso, pero no tengo más fiambre.

viernes, 9 de febrero de 2007

una buena

No importa el nivel de tensión por el que esté pasando, los disgustos, nervios o cansancio. No pierdo las ganas de coger. Jamás.

miércoles, 7 de febrero de 2007

yo quería una vida interesante


y tengo esto...

lunes, 5 de febrero de 2007

estado de coma

Bronca que me invade, me ataca. No se como detenerla, se expande como un virus. Y se contagia a todas las horas de mi día. Empieza a la mañana, cuando me doy cuenta que madrugo por un sueldo que no me permite alquilarme ni un mono ambiente y por un trabajo que no vale la pena. Y salgo de casa esperando que el viaje sea largo, solo para tener más tiempo para leer. Pero no, la hora entre subte y colectivo se pasa rápido. Y llego acá donde cada día todo me da más bronca. Cada rincón, el color del piso plástico y rayado, las voces que predominan en el ambiente viciado de envidia y frustración. Bronca, mucha bronca. Y después me tengo que sentar a escribir sobre la nada, porque no habrá procedimientos que sigan una lógica, todo será vacío y sin sentido. Y lo mas triste es que toda la bronca que acá siembro, la desparramo cuando salgo. Porque no soporto como maneja el colectivero, ni la cara de la vieja que se te tira encima con tal de agarrar un asiento, ni que el teléfono suene cuando tengo las manos ocupadas. Y si un corso me corta la calle por donde tengo que pasar empiezo a odiar a febrero y al carnaval. Porque no tengo ganas de festejar con lentejuelas de colores. Tengo bronca. Y no se pasa, cada tanto colapsa, en el momento menos indicado y en el lugar donde me gustaría que eso no suceda nunca. La paciencia se me convierte en una capa finita y vulnerable, y estalla ante una mínima alteración. Ufff.

miércoles, 31 de enero de 2007

soundtrack

En sí, la peli que vi anoche no fue gran cosa. Pero el hecho de que el protagonista entre caminando a un mega-edificio (ubicado en un Londres devastado) mientras que de fondo suena The court of the Crimson King, y que al subir la vista desde la ventana sea la tapa de Animals de Pink Floyd (con el chanchito incluido); eso, a mi, me compró.
Ah, y Michael Caine, impecable.

primer mundo

http://www.lanacion.com.ar/879435

en realidad antes de llegar a esto tengo que lograr conseguir aportes jubilatorios, aguinaldo, vacaciones pagas y sueldo digno... que lo tiró!
cuando sea grande quiero ser francesa

viernes, 26 de enero de 2007

desilusión

A desilusionarnos. A eso parece que vinimos. Desde chicos, donde el mundo parece un castillo de colores lleno de caramelos y el cielo está al final de la rayuela. Y después crecemos y nos damos cuenta que papá noel no existe, los reyes nunca se comieron el pasto, los camellos no se tomaron el agua y nunca hubo un ratón simpático dejándonos dinero bajo la almohada. Perdemos la capacidad de solucionar los conflictos compartiendo un paquete de galletitas y de golpe no somos tan frontales como para pararnos adelante del otro y decirle me enojé y corto mano corto fierro, para volver a las pocas horas y que los dos circulitos formados entre pulgar e índice reviertan su movimiento al grito de junto!. Después nos vemos envueltos en un juego de adolescentes conflictuados, con vueltas innecesarias y malos tragos bebidos de un vaso vacio. Y muchos andamos al margen, tal como escribía hace poco mi querida lu. Y al margen porque en el centro no tenemos lugar, porque alguna vez yo quise escaparme del costado y no fue una buena experiencia. Así es que después te das cuenta que los lindos no son tan lindos, las líderes no siempre te llevan a un buen puerto y que la popularidad realmente apesta. Entonces terminamos la escuela y meses más tarde descubrimos que ese ‘las puertas siempre van a estar abiertas para ustedes’ era otra mentira más. Rodeados de estigmas salimos a abrazar la profesión (vocación o desconcierto), que tiempo después la ejercemos y quizá nos damos cuenta que nada tiene que ver con lo que imaginamos. De golpe ahora veo que acá sentada, periodista como quise ser, nada es como lo pensé. Y ahí va una desilusión más. Otros tantos habrán quedado con la carrera a la mitad y algunos disfrutan y aman lo que hacen; claro está que no todos son como yo. Pero así es que todos los días cumplimos una jornada rodeada de gente que no elegimos. Yo siento que hay abismos entre mi mundo y el de quienes me contratan, abismos muy grandes. Y entre toda esta desilusión, donde sentimos que nadie ve el mundo desde este mismo lugar, siempre a algo nos aferramos. Primero, a nosotros. Y después en ese escueto grupito de personas que aparecieron nosecomo y achicaron el abismo con el resto del mundo. Ese abismo que incluso vislumbré cuando los que creía tan cercanos en realidad estaban caminando por otra vereda.
Aunque no lo parezca algo de optimismo me queda adentro, porque entre tanta desilusión una aprende a preservarse. Aprende a fuerza de golpes a no exponerse a situaciones que puedan agrandar ese pozo que nos separa del castillo. Y con el tiempo miramos a nuestro alrededor y nos damos cuenta que quedamos pocos en esta isla, y que todavía hay gente que te mira a los ojos y no juega a la novela adolescente. Algún puñado de consecuentes con lo que muestran de la boca para afuera, con lo que siempre mostraron ser. Un puñado que refleja que no sos la única que se siente sola en el medio de esta mierda. A medida que crecemos nos terminamos dando cuenta que en el fondo la gente no cambia tanto, que el que tenía actitudes de mierda, posiblemente vuelva a tenerlas. Y nosotros las aceptaremos o no, pero sabremos que es así. Que la calladita del costado posiblemente tenga mucho para enseñarme y que los que corrían a tu auxilio si te sangraba la nariz quizá hoy no tengan nada interesante para decir. Y desconfiamos de quien parece demasiado simpático. Porque son tantos los que se hacen, que desilusiona. Tantos personajes desfilando por este tapete, y que no quiero al lado. Porque alguna vez se acercaron por lástima, y la verdad es que te la podés perder en el bolsillo a esa lástima. Y asi con el tiempo quedamos nosotros, junto con lo que construimos a fuerza de ser lo que somos, tratando de no engañarnos y sin pretender que somos algo que no. Honestos y vulnerables, pero nosotros al fin. Y si, al final del túnel, entre toda esta malaria, siempre hay alguien que no nos va a desilusionar. Empezando por nosotros, claro.

jueves, 25 de enero de 2007

life in hell

Una semana después de volver de vacaciones se me quedó duro el cuello y el doc me dijo que era strees, esa muletilla tan siglo 21. Digo, en los 80 solo era un programa de televisión, no un diagnóstico médico. Ah y me dio unas pastillitas que en lugar de calmarme el dolor me dan sueño. Y para completar el panorama, como por este lado del mundo promediamos los 30 grados de temperatura y el señor médico me sugirió muy imperativamente que me aplique calor en la espalda.

Si no vuelvo a escribir es porque me derretí.

martes, 23 de enero de 2007

estámos en el aire

En la televisión hay un pendejo con las hormonas alteradas cantándole ‘Por ese palpitar’ a una rubia vedette (no me preguntes el nombre, figurate que no se quienes son los participantes de Gran Hermano). El cronista la hace pasear con su talento al viento (el de la rubia, claro) por la playa, y un viejo se acerca y aclara que no tiene problemas cardíacos, mientras clava su mirada en la delantera prominente de la lady en cuestión. Corte y aparece Jorge Pizarro contando su experiencia con Schwanek. Ah y parece que Tristán es violento.
La televisión en verano merece que la prendan fuego. Oh febo, como on.

lunes, 22 de enero de 2007

revelaciones

L: uh mi vecino se bañó, entra un olor a perfume por la ventana que da calambre
A: tipo old spice?
L: si una onda asi
si lo oles a la distancia, es berreta
A: tal cual

sábado, 20 de enero de 2007

instantáneas

Decime por favor que esto que me rodea no es un fiel reflejo de lo que sucede en mi cabeza, porque la verdad es que luce como un verdadero quilombo. Por más que pongo empeño no hay forma de que pueda hacer desaparecer las cosas desparramadas por el piso. Acomodo unas, salen otras. Se juntan papeles, libros, cajitas de fósforos (nota mental: prendé los sahumerios con el encendedor y dejate de joder), portarretratos, cremas, revistas, carteras, dos pelotas (¿? si posta)… y así. Y las cambio de lugar nomás. Es como con esas servilletas que te dan en guerrín, que en lugar de limpiar el aceite de la pizza lo desparraman. Y entonces yo mejor me voy a dormir un rato, que es sábado y nadie hace ruido. Los vecinos parece que se fueron y Camille me canta 1, 2, 3, y se caen los platos. (¿eso que hay arriba del escritorio es un mapa físico-político número tres de la República Argentina? Ok, esto se me fue de las manos). Ah y obvio que sigo poniendo 2006 cuando escribo la fecha. Mi adaptación a los cambios es cada vez más lenta.

jueves, 18 de enero de 2007

volver

Es raro, o es una paradoja más en este mapa en el que vivo. Llevo en mis poros una nostalgia extraña que me aferra a lugares y objetos, pero esto de volver ya no me agrada. Prefiero ir, andar buscando, que quedarme acá, volver a esta misma silla y estancarme una vez más. A ver si de una vez por todas dejo de caminar pateando piedras y llego a la parte del camino donde hay arenita, donde no me agarre esta angustia y estas tremendas ganas de correr rumbo a un lugar donde no sienta que el aire me pesa y que la cabeza se me aplasta contra la silla. Es que me quiero reconstruir sobre una base de escombros donde entre las piedras quedó lo que quise ser, y acá erguido está este proyecto que puedo sostener a fuerza de querer irme de acá. Miro para adentro y son ruinas de civilizaciones que pudieron ser mucho, epro ahora son solo piedras. Porque tan aferrada siempre, ahora quiero ir. Quiero mi hogar, mis plantas, mi baño con felpudo de colores. Todo hecho como y cuando quiero yo, cuando me vengan las ganas, no cuando me lo sirvan en el plato que está adelante mío hace años. Quiero llegar a alguno de los paisajes que me dibujé en la cabeza, cuando todavía soñaba que tenía todo el tiempo por delante. Para ir. Como laura va. Y al llegar, querer volver a ese lugar.

martes, 16 de enero de 2007

placeres

Dormir hasta no tener más sueño
Caminar descalza por la arena
Aroma a flores y sal
Orgasmos de medio día
Siestas
Cerrar los ojos y besar
Ausencia de relojes y calendarios
No usar corpiño y que el calzado se limite a un par de ojotas
Que la cabeza queme solo por el sol


Quiero algo de eso todos los días...

viernes, 5 de enero de 2007

vacacionando vamos...

El calor me quema la cabeza. En pocas horas me embarco de nuevo, bah me enmicro. Quiero una laptop para escribir en el camino o bien la capacidad de dormir descaradamente durante un período mayor a los 20 minutos, que lo tiró...