En sí, la peli que vi anoche no fue gran cosa. Pero el hecho de que el protagonista entre caminando a un mega-edificio (ubicado en un Londres devastado) mientras que de fondo suena The court of the Crimson King, y que al subir la vista desde la ventana sea la tapa de Animals de Pink Floyd (con el chanchito incluido); eso, a mi, me compró.
Ah, y Michael Caine, impecable.
miércoles, 31 de enero de 2007
primer mundo
http://www.lanacion.com.ar/879435
en realidad antes de llegar a esto tengo que lograr conseguir aportes jubilatorios, aguinaldo, vacaciones pagas y sueldo digno... que lo tiró!
cuando sea grande quiero ser francesa
en realidad antes de llegar a esto tengo que lograr conseguir aportes jubilatorios, aguinaldo, vacaciones pagas y sueldo digno... que lo tiró!
cuando sea grande quiero ser francesa
viernes, 26 de enero de 2007
desilusión
A desilusionarnos. A eso parece que vinimos. Desde chicos, donde el mundo parece un castillo de colores lleno de caramelos y el cielo está al final de la rayuela. Y después crecemos y nos damos cuenta que papá noel no existe, los reyes nunca se comieron el pasto, los camellos no se tomaron el agua y nunca hubo un ratón simpático dejándonos dinero bajo la almohada. Perdemos la capacidad de solucionar los conflictos compartiendo un paquete de galletitas y de golpe no somos tan frontales como para pararnos adelante del otro y decirle me enojé y corto mano corto fierro, para volver a las pocas horas y que los dos circulitos formados entre pulgar e índice reviertan su movimiento al grito de junto!. Después nos vemos envueltos en un juego de adolescentes conflictuados, con vueltas innecesarias y malos tragos bebidos de un vaso vacio. Y muchos andamos al margen, tal como escribía hace poco mi querida lu. Y al margen porque en el centro no tenemos lugar, porque alguna vez yo quise escaparme del costado y no fue una buena experiencia. Así es que después te das cuenta que los lindos no son tan lindos, las líderes no siempre te llevan a un buen puerto y que la popularidad realmente apesta. Entonces terminamos la escuela y meses más tarde descubrimos que ese ‘las puertas siempre van a estar abiertas para ustedes’ era otra mentira más. Rodeados de estigmas salimos a abrazar la profesión (vocación o desconcierto), que tiempo después la ejercemos y quizá nos damos cuenta que nada tiene que ver con lo que imaginamos. De golpe ahora veo que acá sentada, periodista como quise ser, nada es como lo pensé. Y ahí va una desilusión más. Otros tantos habrán quedado con la carrera a la mitad y algunos disfrutan y aman lo que hacen; claro está que no todos son como yo. Pero así es que todos los días cumplimos una jornada rodeada de gente que no elegimos. Yo siento que hay abismos entre mi mundo y el de quienes me contratan, abismos muy grandes. Y entre toda esta desilusión, donde sentimos que nadie ve el mundo desde este mismo lugar, siempre a algo nos aferramos. Primero, a nosotros. Y después en ese escueto grupito de personas que aparecieron nosecomo y achicaron el abismo con el resto del mundo. Ese abismo que incluso vislumbré cuando los que creía tan cercanos en realidad estaban caminando por otra vereda.
Aunque no lo parezca algo de optimismo me queda adentro, porque entre tanta desilusión una aprende a preservarse. Aprende a fuerza de golpes a no exponerse a situaciones que puedan agrandar ese pozo que nos separa del castillo. Y con el tiempo miramos a nuestro alrededor y nos damos cuenta que quedamos pocos en esta isla, y que todavía hay gente que te mira a los ojos y no juega a la novela adolescente. Algún puñado de consecuentes con lo que muestran de la boca para afuera, con lo que siempre mostraron ser. Un puñado que refleja que no sos la única que se siente sola en el medio de esta mierda. A medida que crecemos nos terminamos dando cuenta que en el fondo la gente no cambia tanto, que el que tenía actitudes de mierda, posiblemente vuelva a tenerlas. Y nosotros las aceptaremos o no, pero sabremos que es así. Que la calladita del costado posiblemente tenga mucho para enseñarme y que los que corrían a tu auxilio si te sangraba la nariz quizá hoy no tengan nada interesante para decir. Y desconfiamos de quien parece demasiado simpático. Porque son tantos los que se hacen, que desilusiona. Tantos personajes desfilando por este tapete, y que no quiero al lado. Porque alguna vez se acercaron por lástima, y la verdad es que te la podés perder en el bolsillo a esa lástima. Y asi con el tiempo quedamos nosotros, junto con lo que construimos a fuerza de ser lo que somos, tratando de no engañarnos y sin pretender que somos algo que no. Honestos y vulnerables, pero nosotros al fin. Y si, al final del túnel, entre toda esta malaria, siempre hay alguien que no nos va a desilusionar. Empezando por nosotros, claro.
Aunque no lo parezca algo de optimismo me queda adentro, porque entre tanta desilusión una aprende a preservarse. Aprende a fuerza de golpes a no exponerse a situaciones que puedan agrandar ese pozo que nos separa del castillo. Y con el tiempo miramos a nuestro alrededor y nos damos cuenta que quedamos pocos en esta isla, y que todavía hay gente que te mira a los ojos y no juega a la novela adolescente. Algún puñado de consecuentes con lo que muestran de la boca para afuera, con lo que siempre mostraron ser. Un puñado que refleja que no sos la única que se siente sola en el medio de esta mierda. A medida que crecemos nos terminamos dando cuenta que en el fondo la gente no cambia tanto, que el que tenía actitudes de mierda, posiblemente vuelva a tenerlas. Y nosotros las aceptaremos o no, pero sabremos que es así. Que la calladita del costado posiblemente tenga mucho para enseñarme y que los que corrían a tu auxilio si te sangraba la nariz quizá hoy no tengan nada interesante para decir. Y desconfiamos de quien parece demasiado simpático. Porque son tantos los que se hacen, que desilusiona. Tantos personajes desfilando por este tapete, y que no quiero al lado. Porque alguna vez se acercaron por lástima, y la verdad es que te la podés perder en el bolsillo a esa lástima. Y asi con el tiempo quedamos nosotros, junto con lo que construimos a fuerza de ser lo que somos, tratando de no engañarnos y sin pretender que somos algo que no. Honestos y vulnerables, pero nosotros al fin. Y si, al final del túnel, entre toda esta malaria, siempre hay alguien que no nos va a desilusionar. Empezando por nosotros, claro.
jueves, 25 de enero de 2007
life in hell
Una semana después de volver de vacaciones se me quedó duro el cuello y el doc me dijo que era strees, esa muletilla tan siglo 21. Digo, en los 80 solo era un programa de televisión, no un diagnóstico médico. Ah y me dio unas pastillitas que en lugar de calmarme el dolor me dan sueño. Y para completar el panorama, como por este lado del mundo promediamos los 30 grados de temperatura y el señor médico me sugirió muy imperativamente que me aplique calor en la espalda.
Si no vuelvo a escribir es porque me derretí.
Si no vuelvo a escribir es porque me derretí.
martes, 23 de enero de 2007
estámos en el aire
En la televisión hay un pendejo con las hormonas alteradas cantándole ‘Por ese palpitar’ a una rubia vedette (no me preguntes el nombre, figurate que no se quienes son los participantes de Gran Hermano). El cronista la hace pasear con su talento al viento (el de la rubia, claro) por la playa, y un viejo se acerca y aclara que no tiene problemas cardíacos, mientras clava su mirada en la delantera prominente de la lady en cuestión. Corte y aparece Jorge Pizarro contando su experiencia con Schwanek. Ah y parece que Tristán es violento.
La televisión en verano merece que la prendan fuego. Oh febo, como on.
La televisión en verano merece que la prendan fuego. Oh febo, como on.
lunes, 22 de enero de 2007
revelaciones
L: uh mi vecino se bañó, entra un olor a perfume por la ventana que da calambre
A: tipo old spice?
L: si una onda asi
si lo oles a la distancia, es berreta
A: tal cual
A: tipo old spice?
L: si una onda asi
si lo oles a la distancia, es berreta
A: tal cual
sábado, 20 de enero de 2007
instantáneas
Decime por favor que esto que me rodea no es un fiel reflejo de lo que sucede en mi cabeza, porque la verdad es que luce como un verdadero quilombo. Por más que pongo empeño no hay forma de que pueda hacer desaparecer las cosas desparramadas por el piso. Acomodo unas, salen otras. Se juntan papeles, libros, cajitas de fósforos (nota mental: prendé los sahumerios con el encendedor y dejate de joder), portarretratos, cremas, revistas, carteras, dos pelotas (¿? si posta)… y así. Y las cambio de lugar nomás. Es como con esas servilletas que te dan en guerrín, que en lugar de limpiar el aceite de la pizza lo desparraman. Y entonces yo mejor me voy a dormir un rato, que es sábado y nadie hace ruido. Los vecinos parece que se fueron y Camille me canta 1, 2, 3, y se caen los platos. (¿eso que hay arriba del escritorio es un mapa físico-político número tres de la República Argentina? Ok, esto se me fue de las manos). Ah y obvio que sigo poniendo 2006 cuando escribo la fecha. Mi adaptación a los cambios es cada vez más lenta.
jueves, 18 de enero de 2007
volver
Es raro, o es una paradoja más en este mapa en el que vivo. Llevo en mis poros una nostalgia extraña que me aferra a lugares y objetos, pero esto de volver ya no me agrada. Prefiero ir, andar buscando, que quedarme acá, volver a esta misma silla y estancarme una vez más. A ver si de una vez por todas dejo de caminar pateando piedras y llego a la parte del camino donde hay arenita, donde no me agarre esta angustia y estas tremendas ganas de correr rumbo a un lugar donde no sienta que el aire me pesa y que la cabeza se me aplasta contra la silla. Es que me quiero reconstruir sobre una base de escombros donde entre las piedras quedó lo que quise ser, y acá erguido está este proyecto que puedo sostener a fuerza de querer irme de acá. Miro para adentro y son ruinas de civilizaciones que pudieron ser mucho, epro ahora son solo piedras. Porque tan aferrada siempre, ahora quiero ir. Quiero mi hogar, mis plantas, mi baño con felpudo de colores. Todo hecho como y cuando quiero yo, cuando me vengan las ganas, no cuando me lo sirvan en el plato que está adelante mío hace años. Quiero llegar a alguno de los paisajes que me dibujé en la cabeza, cuando todavía soñaba que tenía todo el tiempo por delante. Para ir. Como laura va. Y al llegar, querer volver a ese lugar.
martes, 16 de enero de 2007
placeres
Dormir hasta no tener más sueño
Caminar descalza por la arena
Aroma a flores y sal
Orgasmos de medio día
Siestas
Cerrar los ojos y besar
Ausencia de relojes y calendarios
No usar corpiño y que el calzado se limite a un par de ojotas
Que la cabeza queme solo por el sol
Quiero algo de eso todos los días...
Caminar descalza por la arena
Aroma a flores y sal
Orgasmos de medio día
Siestas
Cerrar los ojos y besar
Ausencia de relojes y calendarios
No usar corpiño y que el calzado se limite a un par de ojotas
Que la cabeza queme solo por el sol
Quiero algo de eso todos los días...
viernes, 5 de enero de 2007
vacacionando vamos...
El calor me quema la cabeza. En pocas horas me embarco de nuevo, bah me enmicro. Quiero una laptop para escribir en el camino o bien la capacidad de dormir descaradamente durante un período mayor a los 20 minutos, que lo tiró...
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