Llega la noche y cuando cae el silencio sé que también llega mi precioso tiempo para poder dormir. Precioso por lo poco. Pero me hago un te y prendo un cigarrillo. Juego un rato con las imágenes que llegan a mi cabeza como aprovechando la ausencia de distracciones y el aroma a incienso. Los acordes de pj se esfuman en el aire. Cierro la agenda porque las cosas pendientes me acusan. Pero me siento bien. Aunque esta calma me da miedo. Pienso que es sólo porque mi destino está tomando carrera para pegarme un buen golpe en la nuca. Igual disfruto, quizá esta vez lo esquive, quién dice.
Hoy por casualidad pasé delante de un espejo y me vi las tetas grandes. Creo que me voy a poner esta remera más seguido.
martes, 31 de julio de 2007
lunes, 30 de julio de 2007
salen las letras al azar
Es esta necesidad de que algo me haga temblar las manos. De que la adrenalina corra. Es el escenario, mi espacio. Me da miedo, me da ganas, me da. Soy piel, no hay molde. Puedo sentir el piso a pesar de las zapatillas, y no está frío. Los aromas son memoria. Los poros captan, escuchan, beben. Ahí está la isla. Creo que la veo. Soy materia en el agua, sin salvavidas, a pura brazada. Ahí está la isla, creo que la veo. Me sumerjo, vuelvo a la superficie, respiro. Que no se pierda, la isla. Sigue ahí. Entonces nado.
lunes, 23 de julio de 2007
viernes, 20 de julio de 2007
viernes, 6 de julio de 2007
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