lunes, 19 de marzo de 2007
is there anybody out there?
No podía estar nublado, entonces las estrellas salieron a hacer su show. Primero refunfuñé porque veía muy de costado, cuando se apagó la luz y sonó el primer acorde no pude hacer otra cosa que llorar. Llorar bien, porque ese sonido me atravesaba en el medio del pecho y el estallido rebalsaba la piel. So ya, thought ya, might like to go to the show, fueron las primeras palabras. Una canción, unos acordes que de pronto te recuerdan lo viva que estás, ahí parada, con la mirada llena de chispas. La necesidad de encerrar cada segundo en los poros, para que al cerrar los ojos lo pueda volver a vivir. Porque todo pasaba ahí. El cerdo rosa volando por el aire regado de partículas que brillaban a la luz de los reflectores. Un intervalo y un pancho, como si fuera un domingo cualquiera en la cancha. Entonces después el lado oscuro de la luna se vio, y el prisma descompuso la luz en mi rostro cuando llegó el eclipse. Y ya en la madrugada, el fuego hizo su última aparición, bring the boys back home, y el final nos llegó, confortably numb, by gilmour/waters, que pese a ellos mismos en cada acorde se abrazan en el aire.
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