martes, 31 de julio de 2007

ritual

Llega la noche y cuando cae el silencio sé que también llega mi precioso tiempo para poder dormir. Precioso por lo poco. Pero me hago un te y prendo un cigarrillo. Juego un rato con las imágenes que llegan a mi cabeza como aprovechando la ausencia de distracciones y el aroma a incienso. Los acordes de pj se esfuman en el aire. Cierro la agenda porque las cosas pendientes me acusan. Pero me siento bien. Aunque esta calma me da miedo. Pienso que es sólo porque mi destino está tomando carrera para pegarme un buen golpe en la nuca. Igual disfruto, quizá esta vez lo esquive, quién dice.

Hoy por casualidad pasé delante de un espejo y me vi las tetas grandes. Creo que me voy a poner esta remera más seguido.

2 comentarios:

  1. creo q me voy a comprar un espejo como el tuyo ;)

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  2. en realidad no es mio el espejo, pero lo podés encontrar en el bar de la esquina de corrientes y 9 de julio, en el sector fumador

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