jueves, 23 de agosto de 2007

some air

Me acomodé en el escritorio como todos los días, con una pierna flexionada y apoyada en ángulo debajo de la otra. Cebé el mismo mate de todos los días, compré comida en la esquina y tomé agua del bidón. Maté la tarde escribiendo, jugé un ta-te-ti con pelotitas de madera y abrí el celular cada dos horas, sistemáticamente. Ninguna novedad, nada interesante, nada que me sorprenda. Fue ahí entonces que tomé el teléfono, llamé a la escuela de danza aérea y sin siquiera titubear dije ‘llamo para anotarme en la clase de los miércoles’. Ok, decime tu nombre y la semana que viene empezás.
Entonces voy a volver a volar, pero sin las telas. Tal como soñaba hacer cuando era chica. Despegarme del suelo y ver si desde ahí veo algún lugar donde pueda encajar.

2 comentarios:

  1. danza aerea? y éso con qué se come?

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  2. es danza con arnés, que te colgás del techo y caminas por las paredes (hablando bien en criollo). se recomienda no comer antes de la clase (bah, lo recomiendo yo, que tanto)

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