Bajé a comprar un paquete de vainillas, en el kiosco de la esquina venden un pack individual que contiene siete unidades. Quizá este sea el momento más feliz de la tarde: comer siete vainillas. Hay días como hoy en los que entregaría un riñón (como Locke, pero voluntariamente) a cambio de una siesta. Ayer soñé que salía de trabajar a las cinco de la tarde, a las cinco ¿entendés? Y acá ya son casi las seis y nada… (tipo, nada). Para colmo estoy por cumplir años y a esta altura de la vida no da seguir sumando velas. O sea, agrandemos la torta nomás que me da fobia ver tan ante mis narices como se me va la vida y yo pululando cual quinceañera pero con actitud cuarto de siglo y después.
La culpa de todo la tiene el lunes, sabelo.
Y sólo me quedan tres vainillas. La felicidad se torna efímera, as usual.
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cómo es la actitud cuarto de siglo y después?
ResponderEliminarfuck, iba a preguntar lo mismo de arriba.
ResponderEliminarbueno hacé de cuenta que lo pregunté.
sería algo así como la energía y ganas de los 15, pero con 10 años más (con todo lo que eso trae consigo...). también puede quedar a libre interpretación de quien lee, es más una sensación que un concepto, je.
ResponderEliminarah, pero eso es buenísimo.
ResponderEliminarel asunto es que siempre digo que me gustaría tener 20 pero con la cabeza de ahora... ja
ResponderEliminarde onda, con cariño y alegría para la familia, así se lo digo.
ResponderEliminar20 con la cabeza de 25 en lugar de 25 con la cabeza de 25? disculpemé, se lo digo con todo respeto: déjese de joder :-)
ResponderEliminarentiendo que va con onda señor cuti, pero debo asumir mis asuntos con el paso del tiempo y el hecho de que muchas veces siento que me pierdo un montón de cosas... de todas formas, trataré de dejarme de joder!
ResponderEliminarentiendo lo q decis, me pasa lo mismo. si bien llevo una vida tranquila y bastante normal, a veces siento que veo todo pasar, y miro, y miro, y pasa, y... volver a los 17, volver.
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