lunes, 26 de marzo de 2007

Me gusta esto de estar un lunes en Punta del Este, comerme un chivito al pan en un bar en la playa y pulular por las calles sacando fotos. La verdad es que está bueno, si si. Solo de esta forma me puedo recuperar de tres días casi sin dormir. Ufff ya no estoy para estos trotes...

miércoles, 21 de marzo de 2007

weeds

No es la primera vez que alguien me dice ‘yo me fumaría un porro con vos’. No entiendo cual es el atractivo de fumarse un porro conmigo pero en épocas de crisis como esta puedo ofrecer este servicio por una módica suma.

lunes, 19 de marzo de 2007

is there anybody out there?

No podía estar nublado, entonces las estrellas salieron a hacer su show. Primero refunfuñé porque veía muy de costado, cuando se apagó la luz y sonó el primer acorde no pude hacer otra cosa que llorar. Llorar bien, porque ese sonido me atravesaba en el medio del pecho y el estallido rebalsaba la piel. So ya, thought ya, might like to go to the show, fueron las primeras palabras. Una canción, unos acordes que de pronto te recuerdan lo viva que estás, ahí parada, con la mirada llena de chispas. La necesidad de encerrar cada segundo en los poros, para que al cerrar los ojos lo pueda volver a vivir. Porque todo pasaba ahí. El cerdo rosa volando por el aire regado de partículas que brillaban a la luz de los reflectores. Un intervalo y un pancho, como si fuera un domingo cualquiera en la cancha. Entonces después el lado oscuro de la luna se vio, y el prisma descompuso la luz en mi rostro cuando llegó el eclipse. Y ya en la madrugada, el fuego hizo su última aparición, bring the boys back home, y el final nos llegó, confortably numb, by gilmour/waters, que pese a ellos mismos en cada acorde se abrazan en el aire.

jueves, 15 de marzo de 2007

tarde, de jueves

No se que me pasa con las palabras. Será eso de que todos los días escribo sin parar pero en el fondo no digo nada. Entonces cuando escribo por placer, escatimo. Porque todo lo que se me escapa se parece al pesimismo. ¿Qué quiero ahora? Un termo de mate y una pila de revistas (hoy no tengo humor de libro). Puede ser en mi sillón o a la sombra de una parra (cantando una canción que dice que uno solo conserva lo que no amarra). Que sea con los pies descalzos. Y también quiero música, mucha de mi música, esa que me da piel de gallina y me arranca sonrisas a arañazos. Quiero comer sándwiches de jamón crudo y queso, sin que me engorde (tanto) y no tener que poner esta cara de póquer, impecable aunque sin maquillar. Creo que mi capacidad de convivencia venció, tendría que comprar otra y que esta vez tenga un vencimiento más largo. Como el casancream. Eso quiero, casancream con lays. Quiero hacer un collage y ensayar y colgarme de las telas de colores de ese bonito galpón de villa crespo. Quiero caminar por mi barrio a horas no habituales para mí y tomar el colectivo que va cuando todos vuelven. Ampliar mi caja de cartas, porque ya nadie escribe de puño y letra por estos días. (Que maldición edesur que me dejás sin luz mientras estoy escribiendo). Quiero anécdotas como la del viernes, con la gorda echadas en jano recordando y cumpliendo el viejo sueño de abandonar san carlos y mudar esas jornadas a un departamento. Que suerte que tengo amigas que me comparten porciones de sueños. También quiero escuchar por los pasillos del subte que alguien silba post-crucifixión, como hoy al medio día pero muchas veces. Quiero reírme hasta que me duelan los pómulos y que el viento me enrede el pelo. Y aflojar esta mueca, carita de circunstancia y vocecita correcta. Este molde me aprieta, las formas me son ajenas.

viernes, 9 de marzo de 2007

the day after

Acrobacia – clase 1 – el día después

Descubrí que tengo un montón de músculos que utilizo para realizar actividades tan cotidianas como sacar las monedas del bolsillo, atarme los cordones o estirarme para alcanzar un mate.

Me duele hasta la imaginación… recorcholis

miércoles, 7 de marzo de 2007

entonces salí de trabajar y me fui a cortar el pelo
una de las armas femeninas más primitivas para enfrentar una crisis interna

creo que la semana que viene voy y me tiño

jueves, 1 de marzo de 2007

de golpe...
me invadió el silencio