viernes, 28 de septiembre de 2007
happiness is a warm gun
a veces la felicidad se resume a un porrón de Schneider (gentileza de ellos mismos por trabajar en lo que trabajo), un atado de camel y esta room fragante con aroma a coco que me parte la mollera. todo con la spektor de fondo y la tele prendida en nosequé canal. No hice nada de lo que tengo que hacer y debería dormir, pero no, así todo está bien y no me lo quiero perder. but, anyway, I need a fix 'cause I'm going down, darling.
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cúantos vicios Laura!
ResponderEliminarPero bueno... yo no sé de qué me quejo porque empiezo a sospechar que tengo una adiccion al chocolate. Posta
wow! no soy la única con esa posta! mejor para vos ananoduerme: no sos la única tampoco! sirve de algo?
ResponderEliminarperdón....en blog ajeno contesto a comentarios.... todo culpa del vicio que tengo reprimido a causa de andar contando calorías. se viene el verano....
ana: y si, personalidad adictiva debe ser esto que tengo. igual te lo digo comineod una tostada de pan negro con queso blanco, en lugar de unos buenmos bizcochos de grasa. estoy trabajando en mi condunta... y viva el chocolate!
ResponderEliminarariana: dieta ooohhhhmmmmm, dieta ooohhhmmmmm, desinchamiento ooohhhmmmmmm. llega el calor y el chocolate se derrite, pensalo así.
más ganas me da pensarlo así! no hay caso: el amor es más fuerte.
ResponderEliminarnunca vi schneider en porron! :D
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